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King Gizzard abandona las guitarras y convierte una rave en Alien Metal
Su disco número veintiocho se adentra por completo en el techno, el hardcore, el house y el jungle mediante una máquina modular que obliga a seis músicos de rock a aprender otra vez cómo se construye un sonido.
King Gizzard and the Lizard Wizard podría haber grabado otro disco de guitarras en el tiempo que muchas bandas emplean en organizar una reunión. En lugar de hacerlo ha conectado cientos de cables, ha retirado los instrumentos habituales y ha construido un álbum de música electrónica alrededor de una máquina llamada Nathan.
Alien Metal será el vigesimoctavo álbum del grupo australiano y llegará durante el verano de 2026 a través de su propio sello p(doom).
No es un disco de metal convencional. Tampoco es una colección de canciones de rock cubiertas con sintetizadores.
Es un álbum de música electrónica de baile creado por una banda que sigue trabajando como una banda.
King Gizzard no ha cambiado las guitarras por un ordenador. Ha convertido una mesa llena de módulos en un nuevo espacio para improvisar.
Nathan no funciona como un instrumento normal
Nathan es el nombre que el grupo ha dado a su enorme configuración de sintetizadores modulares, secuenciadores, cajas de ritmos y conexiones. Los seis miembros pueden situarse alrededor del sistema y modificar la música al mismo tiempo.
Una guitarra produce sonido desde el momento en que una cuerda vibra. En un sistema modular cada parte de ese proceso puede estar separada. Un módulo genera una señal, otro determina su frecuencia, otro modifica su forma y otro decide cómo cambia con el tiempo.
Antes de tocar una nota es necesario construir el camino que permitirá que esa nota exista.
Stu Mackenzie ha explicado que el proceso le obligó a desmontar ideas musicales que llevaba años dando por sentadas. El grupo llegó a descartar grandes cantidades de material e incluso proyectos completos antes de encontrar la forma definitiva del álbum.
El disco se construye mediante síntesis modular, ritmos electrónicos y manipulación directa del sonido.
Todos los miembros intervienen sobre una misma máquina en lugar de ocupar funciones completamente separadas.
El álbum recorre diferentes formas de música electrónica sin abandonar la tendencia del grupo a cambiar constantemente.
La electrónica llevaba tiempo entrando por la puerta
La transformación no apareció de repente. The Silver Cord ya había colocado los sintetizadores en el centro de la música de King Gizzard durante 2023.
Más tarde comenzaron a utilizar Nathan en directo. La máquina aparecía durante conciertos de rock y permitía que varios músicos improvisaran alrededor de patrones electrónicos igual que antes improvisaban sobre un riff.
Aquellos primeros intentos podían resultar caóticos. El sistema debía montarse, desmontarse y modificarse durante la gira. Cada concierto funcionaba como una prueba y cada error provocaba una nueva conexión.
El grupo terminó creando actuaciones completas de rave. Las guitarras desaparecían y los músicos se reunían alrededor de Nathan como si la mesa fuera una hoguera industrial.
Alien Metal convierte ese experimento de directo en el centro de un álbum.
Level 5 no intenta ocultar que es música de club
El primer adelanto avanza mediante una pulsación repetitiva, graves comprimidos y sonidos que parecen diseñados para un espacio cerrado más que para un festival de rock al aire libre.
La canción no introduce una guitarra en el último minuto para tranquilizar al oyente habitual de la banda. Mantiene la presión electrónica y permite que los cambios aparezcan mediante capas, distorsiones y alteraciones del ritmo.
El vídeo presenta una especie de intervención tecnológica donde el cuerpo humano queda sometido a una maquinaria incomprensible. La imagen encaja con una canción construida mediante piezas pequeñas que solo adquieren sentido cuando empiezan a trabajar juntas.
Level 5 muestra que el cambio de herramientas también modifica la forma de componer
La canción no reproduce la estructura habitual de un tema de rock. Avanza mediante acumulación, repetición y pequeñas mutaciones.
El título promete metal sin sonar a metal
Llamar Alien Metal a un disco de electrónica parece una provocación bastante propia de King Gizzard.
La banda ya ha grabado thrash metal, folk acústico, jazz psicodélico, pop electrónico, garage rock y discos construidos mediante afinaciones microtonales. En su catálogo los géneros funcionan como herramientas temporales y no como contratos permanentes.
El metal del título puede entenderse como dureza, repetición, densidad y una forma física de presión. No necesita aparecer como una guitarra distorsionada.
El sonido de Level 5 resulta metálico porque parece diseñado por una máquina que no termina de comportarse como debería.
Esa sensación resulta más interesante que grabar riffs tradicionales y colocar una caja de ritmos debajo.
Lo que cambia
Las guitarras desaparecen y las canciones se construyen desde el ritmo, la textura y la manipulación electrónica.
Lo que permanece
La obsesión por crear un sistema nuevo, aprenderlo rápidamente y abandonarlo antes de que se convierta en una fórmula.
Joey Walker recupera el camino que dejó atrás
Joey Walker tenía interés por la producción electrónica antes de que King Gizzard se convirtiera en el centro de su carrera. La actividad constante del grupo dejó esa parte de su trabajo en segundo plano.
Nathan le permitió regresar a ella sin abandonar a la banda. Su conocimiento del género ofreció un punto de partida mientras el resto aprendía a utilizar una tecnología que no respondía como los instrumentos habituales.
Esa combinación evita que Alien Metal parezca el capricho superficial de una banda de rock probando música electrónica durante unas semanas.
El disco nace de años de interés, de pruebas en directo y de una máquina que fue reconstruyéndose mientras el público observaba.
La rareza está en tomárselo completamente en serio
King Gizzard ha cambiado tantas veces de dirección que cualquier nuevo giro puede parecer una broma previsible. La sorpresa ya no consiste en elegir un género inesperado.
La sorpresa consiste en entrar lo suficiente dentro de ese género como para modificar el método de trabajo del grupo.
Alien Metal no utiliza la electrónica como decoración. Obliga a los músicos a compartir controles, construir sonidos desde cero y aceptar que una mínima conexión equivocada puede alterar toda la canción.
Puede que el resultado aleje a quienes esperan otro PetroDragonic Apocalypse. También puede abrir un espacio nuevo para una banda que siempre ha avanzado mediante ese tipo de pérdidas.
King Gizzard sigue sonando como King Gizzard porque vuelve a cambiar antes de aprender a repetirse.