El Metal Tiene una Nueva Capital: Zamora y el Z! Live Rock Fest 2024
Este año, el Z! Live Rock Fest en Zamora nos ha dejado una marca imborrable. Tres días de música, emociones y momentos inolvidables que cualquier amante del metal desearía vivir una y otra vez. Desde el primer acorde hasta el último grito, el festival se convirtió en un torbellino de energía que nos llevó a todos al límite. Aquí te dejo mi experiencia personal, llena de opiniones sinceras sobre lo que fue, sin duda, una de las mejores ediciones del festival.
Jueves 13: El Comienzo Explosivo
El festival arrancó con The Broken Horizon, una banda joven que, a pesar del sol abrasador, logró contagiar su energía al público. Su metalcore sin complejos fue el comienzo perfecto, y aunque el calor era casi insoportable, su actuación fue una grata sorpresa. Lo que más me gustó de ellos fue su capacidad para mezclar estilos y mantener al público enganchado con temas como “Time to Bring Hope” y “Dead World”.
Luego llegó el turno de Mind Driller, y debo decir que su propuesta de metal industrial fue una de las que más me sorprendió. Con ropajes en blanco y negro y un sonido muy electrónico, me recordaron a Lacuna Coil, pero con una personalidad propia. «Calling at the Stars» y «End of the World» fueron los momentos más destacados de su actuación. A pesar de las altas temperaturas, no pararon de moverse en el escenario, lo que hizo que su show fuera dinámico y muy entretenido.
Breed 77, la primera banda internacional del día, trajo desde Gibraltar una mezcla de metal y rock que hizo vibrar al público. Su versión de «Zombie» de The Cranberries fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos del día. Sin embargo, me quedé con ganas de más, ya que su tiempo en el escenario fue bastante limitado.
Illumishade fue una de las bandas que más esperaba ver. Con Fabienne Erni y Jonas Wolf de Eluveitie a la cabeza, su metal sinfónico fue un bálsamo en medio del calor. Aunque su inicio fue algo tímido, su actuación fue ganando fuerza y cerraron con una ovación merecida. El contraste entre la melodía y la oscuridad en su música fue realmente cautivador.
La noche cerró con Doro, y qué decir de esta leyenda del metal. Su presencia en el escenario es magnética y su energía parece inagotable. Temas como «All We Are» y «Für Immer» resonaron con fuerza y dejaron claro por qué sigue siendo la reina del metal. Este fue, sin duda, uno de los mejores momentos del día.
Viernes 14: El Día de las Leyendas
El segundo día comenzó con bandas emergentes como Against Myself y Rise to Fall, quienes demostraron que el futuro del metal español está en buenas manos, con ese sonido que no deja de recordarme a In Flames. Su energía y talento fueron evidentes, y aunque el público aún estaba calentando motores, lograron captar la atención y arrancar aplausos.
Insomnium fue uno de los momentos más esperados para mí. Su combinación de doom y death metal melódico crea una atmósfera única que te envuelve por completo. Canciones como «While We Sleep» y «Ephemeral» fueron interpretadas con una pasión que me dejó sin palabras. Fue uno de esos conciertos que te dejan con la piel de gallina.
La tarde avanzaba y el ambiente se volvía más eléctrico con cada banda. Hammerfall llegó con toda su potencia de power metal, y debo decir que verlos en su única actuación en España este año fue todo un privilegio. Temas como «Hearts on Fire» y «Renegade» hicieron cantar a todo el público. Su energía y conexión con la audiencia fueron realmente impresionantes.
Kreator, otro de los platos fuertes, no defraudó. Su thrash metal es una fuerza de la naturaleza y verlo en directo es una experiencia arrolladora. Con una puesta en escena impecable y un sonido brutal, lograron uno de los conciertos más potentes del festival. Aunque estaba agotado después de tantos conciertos, la energía de Kreator me revitalizó.
Sábado 15: El Gran Final
El último día prometía ser épico, y no decepcionó. Atomic Megalodon abrió la jornada con su metal épico y dejó al público preparado para un día lleno de sorpresas. Ars Amandi y Opera Magna continuaron con una tarde de metal melódico que demostró la riqueza del talento español.
Decapitated aportó la dosis de death metal técnico que todos esperábamos. Su actuación fue impecable, y aunque el cansancio comenzaba a hacer mella, su energía en el escenario era contagiosa. Leo Jiménez, con su potente voz y carisma, fue otro de los momentos destacados. Interpretar «Desde el Ataúd» y «Volar» con tanta pasión demostró por qué es uno de los grandes del metal español.
Paradise Lost fue uno de mis favoritos del día. Su mezcla de doom y gothic metal crea una atmósfera única que te transporta a otro mundo. «Say Just Words» y «The Last Time» fueron momentos mágicos que quedarán grabados en mi memoria. Y eso que es la 5º vez que los veo, así de buena fue su actuación.
El cierre del festival estuvo a cargo de Avantasia. Tobias Sammet y su impresionante elenco de músicos, que repitieron en el Rock Imperium de este 2024, ofrecieron un espectáculo estupendo. Con una producción completa y un setlist de unas dos horas, su show fue el broche de oro perfecto para tres días de intensa música. Aunque estaba exhausto de estar tantas horas de pie, la energía, la pasión de Avantasia, y por supuesto la cerveza, me hicieron olvidar el cansancio y disfrutar cada minuto.
